Pues hay una solución express: Collserola. La sierra que se ve detrás de la ciudad, donde está el Tibidabo. Hay muchos itinerarios ver aquí de diferentes recorridos, también se puede ir al parque de atracciones si la caminata no le ha dejado a uno exhausto. Las vistas de la ciudad valen la pena, el itinerario también y más en primavera.
Yo hice el itinerario que lleva hasta la ermita de Sant Medir y luego enfilé hasta Tibidabo, no es el Pirineo ni la selva Amazónica, pero para salir un poco del color gris de la ciudad está más que bien. En la Ermita de Sant Medir nos explicaron que si coges una haba seca de un cesto que hay y pides un deseo, te lo conceden. La historia de Sant Medir explica que en el siglo II después de Cristo un payés que cultivaba habas vió pasar al obispo de Barcelona, perseguido por los romanos, cuando los romanos preguntaros a San Medir si había visto al obispo, dijo que hacía mucho, cuando plantó las habas (al parecer hacía poco que las había plantado), entonces milagrosamente las habas florecieron, al parecer no sirvió de nada porque los romanos mataron tanto al obispo como al santo.
- Vistas de Barcelona.
- Flores
- Ermita Sant Medir
- Tibidabo
- Torre de comunicaciones de Collserola , diseñada por Norman Foster (288m)
- Ferrocarrils
- Observatori Fabra.















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