Cuando invitas a alguien a calçots y no saben lo que son...es dificilísimo convencerlos de que estan riquitos riquitos. Y es que suena un tanto raro eso de comer cebollas a la brasa con salsa, así a pelo. Además no se comen una o dos, sino a manojos. La gracia, como casi siempre está en la salsa ( aunque estan buenos hasta sin salsa). En la mayoria de restaurantes te dan un babero para que no te ensucies , pero si son caserillos te pones de ceniza hasta los ojos así que uno intenta abrir bien la boca y que no caiga nada.
La receta no tiene ninguna ciencia, cebollas blancas , fuego con mucha llama, una parrilla y cuando los calçots "piten" y les salga líquido los sacas del fuego, los amontonas en dos hojas de periódico y cuando tengas un montoncito los envuelves con el periódico como si fuera un bocadillo. La ciencia la tiene la
salsa: ajo , tomate, avellanas, aceite, ñora... se puede hacer o simplificar la jugada comprándola, se nota la diferencia pero estan ricos igual.

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